lunes, 19 de septiembre de 2011

Corvus Corax

Acostumbro a insistir en la importancia de la reinterpretación y el significado de las influencias antiguas en el devenir de nuestra cultura occidental. La manera de entender el mundo que griegos y romanos tenían nos ha marcado irremediablemente, como lo han hecho su lengua o su código legislativo, en el caso de esta última civilización. Hace unos meses me refería en este blog a una cantata escénica del siglo XX, Carmina Burana, que pone música y drama teatral a una serie de poemas medievales; en ellos se plantea un tema ya existente en la cultura romana: la Fortuna como divinidad arbitraria que tanto sonríe como arranca la felicidad de las manos de los mortales.

La alusión al tópico de la Fortuna, a menudo ligada al símbolo de la rueda, aparece en la primera parte de esta cantata escénica, compuesta y orquestada por el genial Carl Orff. En sí, se trata ya de una reinterpretación de otra reinterpretación. El texto medieval, aún obviamente perteneciente a su período por tema y forma, bebe de esta influencia antigua. La obra de Orff es, por supuesto, una creación aparte de la ya existente. Hoy me gustaría mostrarles un grupo que ha presentado un interesante trabajo muy relacionado con esto y con la lengua latina en general.
Bajo el nombre de Corvus Corax - de sabor incuestionablemente latino-, un conjunto de músicos interpretan ya desde hace dos décadas distintos temas de música medieval tratando de reflejar con el mayor acierto sus tonalidades y registros. Se trata de una tarea complicada, puesto que Corvus Corax ha decidido realizar sus creaciones en base a la música profana, de la cual no se conservan partituras y registros escritos en la medida en que esto ocurre con la música religiosa. Existe una cierta polémica al respecto de las fuentes utilizadas a la hora de componer estas piezas musicales, entre las que se hayan algunos ensayos decimonónicos y recreaciones de distintos instrumentos.

Si algo puede hacer que Corvus Corax necesite de un lugar en este blog, eso es quizá la atención que han dedicado al latín y la manera en que lo han utilizado como vía de expresión. Se trata de la lengua mayoritaria en sus canciones, junto al alemán; muchos de sus versos no son propios, sino interpretaciones de poemas ya existentes. A esto debemos añadir la presencia de algunas composiciones meramente instrumentales. En ellas se pone de manifiesto el uso de instrumentos autóctonos, verdaderas joyas de la recreación. Corvus Corax pone especial cuidado a la hora de respetar las estructuras musicales de la Edad Media. En este sentido cabe destacar un dato casi anecdótico. Los miembros del grupo emplean con una cierta frecuencia los intervalos de tercera para armonizar, que eran considerados de manera negativa por los músicos religios (diabolus in musica) y que, sin embargo, estaban bastante extendidos en la música popular, a juicio de algunos estudiosos.


Estamos ante manifestaciones en latín que no respetan la pronunciación clásica, lo que a mi juicio no es un defecto, porque dicha pronunciación clásica no tendría sentido en esta clase de música. Al valor de los versos en esta lengua se suma la parte meramente instrumental, con un aroma sin duda medieval y animoso, que casi mueve al oyente a unirse a esta suerte de algarabía de sonidos. Esto se revela algo cuanto menos curioso. El oyente está acostumbrado a escuchar música en latín con una suerte de rigor solemne; para bien o para mal, la mayor parte de las piezas en latín conocidas por el público en general tiene que ver con un ambiente religioso y casi regio. El conocido grupo que lleva el nombre del cuervo común crea una enorme diversidad de escenarios sonoros: de celebración, de sonidos que se nos antojan extraños, de misticismo, de tiempos ya pasados y perdidos, de taberna incluso. Es preciso destacar su gran variedad de registros, que se deduce de lo aquí expuesto.

Corvus Corax ha hecho su propia interpretación de los poemas en los que el propio Orff se basó para su Carmina Burana; en su discografía encontramos varios títulos al respecto. Me gustaría destacar su composición relacionada con Fortuna, que no debe confundirse con el "O Fortuna" de la cantata escénica.


En otro de sus discos, realizaron una versión de unos versos que Orff ya había trabajado. Se trata del famoso "In taberna", quizá una de las partes más lúdicas y divertidas del Carmina Burana.


Para terminar, les presento una composición instrumental que lleva el conocido nombre de una obra de Petronio, aún pese a su no necesaria vinculación.


¡Disfrútenlos!

lunes, 29 de agosto de 2011

De regreso

A mis queridas lectoras y mis queridos lectores:

Escribo esta entrada con dos objetivos que, sin duda alguna, se complementan y hallan relacionados de manera muy clara. El primero de ellos es sencillo: anunciar el nuevo inicio de mis publicaciones en el mundo de los blogs de Clásicas, tras tanto tiempo sin poder escribir ni comentar estos artículos con sabor romano que han dado calor a Hijos de Marte durante varios años. Y el segundo, quizá más importante, es pedirles una sincera disculpa a ustedes, los lectores que durante este tiempo me han seguido y que han visto pararse este espacio sin ninguna clase de explicación durante más de un año, que se dice pronto.

Ha sido, en esencia, un año complicado para mí a nivel personal. A esto se han sumado una serie de problemas con las cuentas relacionadas con los blogs, que por fortuna ahora ya se han subsanado; de otra manera no podría publicar este post. Ahora, con las vacaciones y la tranquilidad estival de por medio, puedo plantearme realmente el volver a escribir en este espacio. Quiero proseguir con esta tarea en lo que a Hijos de Marte, Tras las huellas de los dioses y Viajes Literarios se refiere, de modo que he decidido realizar publicaciones semanales en los tres blogs- De nuevo traeré pequeñas noticias, curiosidades, hechos sorprendentes de estos mundos romano, mitológico y literario, escritas con todo el afecto y todas las ganas de esta internauta obsesionada con lo Clásico.

Debido a estos problemas de cuentas y direcciones de correo que he tenido, dejo aquí anotado el mail definitivo al que pueden dirigirse y que figura en mi perfil.
hijosdemarte123@yahoo.es

Un cordial saludo.

martes, 22 de junio de 2010

Festival de Teatro de Mérida 2010

Se acercan ya los comienzos del mes de julio, fechas en las que, dejando de lado los clásicos tópicos veraniegos, una buena parte de los amantes de las clásicas nos acordamos de uno de los mayores festivales de teatro clásico de habla hispana. Como se imaginarán, se trata del Festival de Mérida, del cual ya he hablado en años anteriores y que pienso seguir reseñando, dado su incuestionable importancia dentro del panorama de divulgación de cultura grecolatina.

Mérida -antigua Aemerita Augusta- es, per se, una ciudad con un imponente pasado romano, como lo son también en territorio hispano Itálica o Sagundo. Localidades con interesantes yacimientos y restos de monumentos que, con toda probabilidad, deleitarán tanto al aficionado al mundo de la Roma antigua como al turista que ocasionalmente coquetea con información acerca de culturas del pasado. Restos de un anfiteatro, templos y el museo de arte romano a nivel nacional son algunos de los atractivos que Mérida presenta a este nivel. El ya mentado museo guarda entre sus paredes algunas piezas de importante valor, desde cerámicas relacionadas con la vida cotidiana hasta esculturas situadas, según una buena parte de los expertos, en la zona del foro.

Por todo esto, un pequeño viaje orientado a asistir a alguno de los espectáculos teatrales ofertados no estaría completo sin una visita a todos estos lugares que, de un modo u otro, evocan un pasado todavía presente. Este año, el período de representaciones se extenderá desde mediados de julio hasta finales de agosto e incorporará, como ya es costumbre, algunos títulos cercanos al mundo de la tragedia y otros vinculados con la comedia.


Uno de los rasgos más interesantes del Festival de Teatro es, quizá, su carácter innovador y de mezcla, palabras que quizá necesiten una precisión. Las obras representadas no suelen escenificarse en un intento de emular con exactitud su carácter en la antigüedad, sino que pasado y presente se dan la mano, y el arte se convierte, más que nunca, en reinterpretación. Los espectáculos, fieles a la esencia pero poseedoras de un enfoque a menudo diferente y orientado a otra clase de público, son muestra de esto. Y, así, refiriéndome a años anteriores, tenemos la genial versión de Los persas. Réquiem por un soldado, que sacudió profundamente al público y fue generadora de intensa polémica en los medios.

Este año, se espera con ansia la puesta en escena de Prometeo Encadenado (Esquilo, versión de Heiner Müller), dirigida por Carme Portaceli y el espectáculo de danza y teatro Medea (dirección y coreografía a cargo de Dimitris Papainnou). Será, así mismo, una buena oportunidad para regresar -con otros ojos- al eterno Calígula de Albert Camus, cuyo estreno se halla previsto para agosto. Para más información, pueden dirigirse a otros enlaces:



Para acabar... He de pedirles disculpas por esta ausencia de casi dos meses, la más prolongada a lo largo de mi historia como blogger, debida en buena parte a motivos académicos y personales. Ergo, lamentando esta inactividad en lo que a redacción de entradas y lectura de otros blogs se refiere, reinicio de nuevo la actividad, esperando continuarla por mucho tiempo.

martes, 6 de abril de 2010

Calígula desea la luna

No me decidía a incluir este artículo en este blog, o a hacerlo en el que tengo dedicado al mundo de la literatura. Al final me decidí a contextualizar el texto en esta bitácora dedicada al mundo de la cultura romana, quizá por el personaje que da título a la entrada, quizá porque creo en la influencia y el significado que casi como símbolo -o como antítesis de la supuesta realidad que encarnan- adquirieron personajes como Calígula o Nerón, convertidos en mito y motivo de creaciones literarias, moralistas e inclusive filosóficas con posterioridad. Desde un decadentismo que exalta a personajes como Heliogábalo hasta un juego de virtud moral muy clásico que vuelve a la idea de héroe íntegro, es mucho y abundante el sustrato y la reminiscencia romana en literatura muy posterior.

Desde luego, no pienso insinuar siquiera que el Calígula de Albert Camus sea una 'reminiscencia' de dicho personaje, a secas, pues este texto de tan genial autor se constituye como una obra artística en sí misma, como una idea en sí misma. Quizá una de las más célebres después de su novela El extranjero, Calígula es una obra que, leída una vez, requiere un voluntario regreso. Con una esencia muy propia, unos personajes complejos y particulares -como me gustan a mí, ya ven-, unas palabras muy interesantes que llevan a pensar en lo absurdo y a veces contradictorio de la existencia humana, una lógica coherencia de nuevo llevada a lo absurdo, una invitación a la reflexión poco sencilla y unos destellos de la época cultural y social de Camus y de su pensamiento que nadie debería pasar por alto.

Lo dicho. Disfrutar del Calígula de Albert Camus -hace relativamente poco ha sido escenificado el texto teatral en nuestro país- es uno de esos pequeños lujos que uno debe concederse de cuando en cuando. Que la obra lleve por título el nombre de un emperador romano -y juegue hasta un punto con la personalidad de loco que siempre se ha atribuido a dicho personaje, haciéndole caer en una coherente y absurda lógica, llevándole a traer lo imposible al reino de lo probable- es sólo un bonito pretexto para recomendarla.


Les dejo uno de mis fragmentos favoritos:

Helicón: ¿El qué?
Calígula: Lo que yo quería.
Helicón: ¿Y que es lo que querías?
Calígula: La luna.
Helicón: ¿Qué?
Calígula: Sí, quería la luna.
Helicón: ¡Ah!... Y, ¿ya está todo resuelto?
Calígula: No, no he podido conseguirla.
Helicón: ¡Que lástima!
Calígula: Sí, por eso estoy tan cansado... Helicón...
Helicón: ¿Sí, Cayo?
Calígula: Piensas que estoy loco.
Helicón: De sobra sabes que yo no pienso nunca. Soy demasiado inteligente para pensar.
Calígula: Sí. Pero yo no estoy loco, y aun más: nunca he sido tan razonable como ahora. Simplemente sentí en mí, de pronto, la necesidad de lo imposible. Las cosas, tal como son, no me parecen satisfactorias.

martes, 23 de marzo de 2010

El teatro romano de Cartagena

Al hilo del artículo anterior acerca del teatro romano, no me resisto a dejarles un par de vídeos precedidos por una breve introducción y cuyo tema es, como se indica en el título, el edificio dedicado en la época romana a las representaciones cómicas y trágicas en Cartagena. Su historia es singular, pero no por ello exclusiva a este monumento; existen muchos otros en semejante situación, que son descubiertos de forma relativamente reciente cuando apenas se sospechaba su existencia. Más allá de eso, creo que sería una buena ocasión para dedicar unos segundos a reflexionar acerca del concepto de patrimonio cultural que actualmente tenemos y del trato que se otorga a algunos edificios que son vestigio del pasado, por no hablar de los deterioros y tropelías que muchos de ellos han sufrido a lo largo de la historia.

Lacras como los conflictos bélicos o la falta de interés por parte de las autoridades son muy perjudiciales para este descubrimiento, conservación y opcional restauración. Por ello, no estaría nada mal meditar acerca de aquello que hemos heredado y que nos trae las voces inmortalizadas en tierra de quienes ya no viven, y tomar una pequeña determinación individual, que nos llevará a tener quizá más cuidado al visitar un antiguo yacimiento -evitando, por ejemplo, dejar botellas de plástico usadas o decidir transitar por donde no se debe- y a hacernos oír en cuando advirtamos que uno de estos excelsos recuerdos del pasado se halla en peligro pues, por más legislación que exista en cuanto a esto, no son pocos los casos en los que todavía hoy se ven amenazados edificios realmente increíbles.





martes, 2 de marzo de 2010

El teatro romano, un edificio con historia

Se acerca el Festival de Teatro Grecolatino de Lugo y me parece, por tanto, una muy buena ocasión para hacer una pequeña referencia al mundo del teatro en Roma, ésa gran protagonista de este blog. Hoy no realizaré referencias literarias, no hablaré de Plauto ni de Terencio, no reseñaré las tragedias de Séneca, ni siquiera haré una mención a los interesantes mimos. Pero, como pueden imaginarse tras haber leído tanta referencia a temas de la literatura dramática latina, intentaré hacerlo en posteriores días.

Por el contrario, me gustaría aludir hoy no tanto a la corriente artística o a la influencia literaria, como al teatro arquitectónicamente hablando, ese edificio que tanto bebió del modelo griego en el que tenían lugar las representaciones. Para nuestra suerte, en esta antigua Hispania romana abundan los restos arqueológicos al respecto. Mérida, el recién descubierto teatro de Cartagena, Sagunto... ¡cuántos y cuán dispares lugares que aún conservan su magia! Y, es más, en los cuales continúan celebrándose espectáculos que recrean tragedias y comedias antiguas, como ocurre en el Festival de Mérida.


El edificio del teatro romano como tal no nació con los inicios del teatro, pues en un principio se construían escenarios de madera u otros materiales para la representación, iniciándose posteriormente la construcción de esos grandes y majestuosos edificios que acuden a nuestra imaginación hoy día. El teatro de Marcelo, en Roma, es uno de los más famosos, aunque por desgracia no haya sobrevivido a siglos de historia. Son numerosas aún así los lugares en Europa con un pasado romano que cuentan con esta clase de restos... incluso se han realizado interesantes recreaciones del teatro de Pompeya.

Los edificios destinados al espectáculo teatral siguen un esquema general, con su proscenio, su orchestra semicircular -dadas las características de las obras representadas en Roma- y una zona de gradas o cavea, a su vez dividida en varias regiones que eran ocupadas de forma no aleatoria. Eso, por supuesto, simplificando de forma clara. Los accesos podían ser más o menos complejos, así como la zona de la orchestra, el proscenio y las comunicaciones con el lugar donde se hallaban los actores, o la complejidad arquitectónica y decorativa, el uso de columnas, arcos y motivos más elevados. Los recursos técnicos empleados en escena eran, para la época y los medios, muchas veces más que ensalzables.

Amén de su dimensión arquitectónica, el teatro como forma literaria y como edificio tuvieron un significado entrelazado, e íntimamente ligado a la sociedad y la política. La disposición de los espectadores no era equitativa, y estos se situaban en función de su clase social, a una distancia mayor o menor del escenario, como parecía suceder también en anfiteatros con el Coliseo, acerca de cuya estructura social hay más de un estudio interesante. Y, si hablamos de dimensión política, del mismo modo que existían funcionarios dispuestos a patrocinar un espectáculo gladiatorio, el pago y promoción de un espectáculo teatral -con un contenido adecuado, claro estaba, obras que no atentasen contra una serie de ideas, Roma y patria entre ellas, especialmente en períodos delicados como el de las Guerras Púnicas- figuraban como un dato más que interesante en la carrera de un potencial pretor, por mostrar un ejemplo.

Les dejo un breve vídeo sumamente ilustrador acerca de esta comparativa teatro griego/teatro romano:



(I) Teatro romano en Mérida.

jueves, 4 de febrero de 2010

Jacques-Louis David y la pintura de tema romano

Ya he mencionado en este blog a algún que otro pintor cuya obra, más o menos interesante en lo que a calidad y nivel pictórico se refiere, se encuentra vinculada con distintos temas romanos. Desde las ruinas del Coliseo de Hubert Robert hasta los geniales lienzos de Alma Tadema, existen una serie de episodios en la historia y leyenda de los hijos de Marte que han dado abundantes frutos culturales posteriores y sido objeto de interesantes creaciones. Hoy desearía centrarme, pues, en Jacques-Louis David, considerado uno de los mejores y más influyentes pintores en la época Neoclásica.

La existencia de David estuvo llena de azarosos cambios e importantes vivencias, desarrollándose en un período histórico tan convulso como fascinante. De ese modo, Jacques-Louis David habitó la Francia de los últimos estertores absolutistas, pero también se vio envuelto en los complicados años de la Revolución Francesa e instauración del Régimen Napoleónico. Estudiante con aspiraciones a ganar el importante premio de Roma, hombre fascinado por la austeridad y los elementos socioculturales de la civilización grecolatina con un cierto nivel de idealización, partidario de la propia Revolución, admirador del genio de Napoleón y posterior exiliado, la obra de Jacques-Louis David se desarrolló de manera pareja a la evolución tanto de su modo de entender el arte como de la sociedad y el momento histórico-político que vivía.

Pese a que existen obras sumamente interesante vinculadas de forma directa con estos acontecimientos históricos contemporáneos al artista -La Coronación de Napoleón, por ejemplo- en este post me gustaría incluir algunas imágenes de sus cuadros de tema antiguo. El Neoclásico es un período diferente al que le precede, que supone un regreso a las ideas y los valores del mundo clásico tal y como eran entendidos y reinterpretados. Todo lienzo tiene su trasfondo y reducirlo a la 'narración' de una mera historia, al menos en el caso de la mayor parte de la pintura de David, sería restarle significado. Así, aunque sus cuadros admiten interpretaciones diferentes, existen posturas afines a la hora de otorgar una determinada significación.


Juramento de los Horacios. Refleja un acontecimiento tomado de Tito Livio y referido a un enfrentamiento entre Roma y Alba Longa, que había inspirado ya otras obras artísticas, como una tragedia Corneille. Amén del episodio 'narrado', de las características neoclásicas que se pueden apreciar, sería interesante destacar el tema con su vertiente moral y su vertiente patriótica, esencialmente el cumplimiento del deber por encima de las propias pasiones. Una mesurada idea que aparece y reaparece en la historia de las artes.


En Los lictores entregan a Bruto el cuerpo de sus hijos, encontramos la interesante y eterna figura de ese padre que antepone el bien común del Estado en el que vive -regido por el régimen republicano- a la vida de sus propios hijos -que pretendían reinstaurar la monarquía-. De nuevo un episodio de una época de la historia romana considerablemente antigua, con un interesante elemento moral e histórico que probablemente resultase significativo en la Francia de David, convertido en todo un símbolo en relación a la República. De hecho, inicialmente se prohibió la exposición de dicho cuadro.


El rapto de las sabinas, relativo al celebérrimo acontecimiento clave en la fundación y desarrollo de Roma, es un cuadro de una época posterior y de un momento políticamente diferente, tanto para Jacques-Louis David como para el resto de su país. Se trata de otro gran tema de la historia y la leyenda romanas, que aparece frecuentemente en fuentes clásicas.

martes, 19 de enero de 2010

Otra manera de asomarse al latín

No es habitual que me haga eco en este blog de cuestiones de tipo educativo, o especialmente orientadas hacia este mundo, sino que mis artículos suelen tener que ver con algún tema cultural y a veces caen en la anécdota y la referencia puntual, con criterio muy subjetivo a la hora de elegir las mismas. Hoy, e igualmente con criterio particular, desearía mencionar en esta bitácora de tema romano un interesante material, lúdico y didáctico, al hilo de la hermosa lengua latín.

Es muy frecuente que, de cara a los estudiantes de lenguas como el inglés y el francés, se creen revistas escritas en dicha lengua y adecuadas al nivel, normalmente con temas que resulten de interés. Es posible, por tanto, para un estudiante con nivel B1 o B2 de inglés disfrutar y aprender de otra manera con otra lengua con publicaciones que, aunque no son las herramientas educativas clásicas, si cumplen un importante papel en el aprendizaje de una lengua como medio comunicativo, una lengua para expresarse y comprender aquello que otros expresan.

Sin embargo, cuando pensamos en otras lenguas 'muertas' como el latín o el griego antiguo, comienzan las suspicacias y parece sencillamente impensable una herramienta de aprendizaje como ésta. O al menos lo parecía. Actualmente, y refiriéndome tan sólo al latín -por supuesto, con el griego sucede algo semejante-, existen un sinnúmero de interesantes materiales de todo tipo, desde el audiovisual hasta el escrito, en su mayor parte fácilmente localizables online. Con el Lingua Latina Per Se Illustrata quedaba ya demostrado que existe otra manera de aprender y, bien ligado con esto, se hace precisa la mención de este tipo de herramientas.

Me gustaría reseñar en concreto, aunque pueden conocer otros recursos en este enlace, una serie de revistas de formato muy semejante al de algunas revistas que potencian el aprendizaje de inglés o francés a niveles no excesivamente elevados. Se trata de Adulescens, en un primer nivel, y Iuvens, en un segundo nivel. Orientadas de manera fundamental al público estudiantil, se hallan redactadas de forma íntegra en latín y recogen información de actualidad -mundo del cine, por ejemplo-, así como pequeños reportajes acerca de cuestiones referentes a la cultura romana -los abogados en Roma, por ejemplo-.


Al igual que muchas otras publicaciones -Asterix en latín, ediciones de famosos textos en esta lengua con la primera novela de Harry Potter entre ellos,...- se convierten en una herramienta más no sólo por el beneficio de leer en latín adquiriendo y reforzando estructuras y léxico, sino también por la satisfacción y el estímulo que aporte el ser capaz de ver ese ineludible sentido comunicativo a una lengua más allá del clásico Puella rosas amat de los primeros temas de un libro de latín. Pueden informarse acerca de ambas revistas aquí, aunque recomiendo como descarga el enlace mencionado antes, la sección de recursos.

Y, para acabar el artículo, me gustaría hacer una última referencia a otros proyectos relacionados con el latín que también pueden conocerse en la Red. Los blogs de tema clásico o de tema actual escritos íntegramente en esta lengua son cada día más frecuentes y de gran calidad. Personalmente, siempre he disfrutado mucho de Sententiae Discipulorum y Expositio Internationalis.