domingo, 21 de septiembre de 2008

"Roma", la serie

Al margen de que hayan pasado ya varios meses tras el estreno de la segunda temporada de esta monumental producción (por no hablar de la primera, que es del 2005), me parece importante dedicarle un artículo.

La serie "Roma" llamó la atención ya desde que se inició el proyecto, por ser una coproducción de la HBO y la BBC, ambas importantes cadenas. El presupuesto para su rodaje no fue precisamente reducido y los decorados en los que se grabaron buena parte de los capítulos (es preciso destacar la magna reproducción del foro) tuvieron unas dimensiones muy considerables. Desgraciadamente, parte de los mismos ardieron en el incendio que sufrió la ya mítica Cinecittá y que, entre otras cosas, redujo también a cenizas los decorados del filme Ben-Hur.

Las anécdotas y curiosidades de la producción dan para varias páginas, aunque, como ya apunté en otro artículo, puede conseguirse un DVD con el clásico "cómo se hizo" en el que se nos explican todo tipo de detalles verdaderamente deliciosos. Resulta, por ejemplo, bastante llamativo echar un vistazo a los vídeos de entrenamiento de los extras que actuarían como soldados, a los que hicieron marchar y acampar como legionarios durante varias semanas para que tuviesen una actitud un tanto más marcial...

Dejando las curiosidades de lado, me referiré ahora a la serie en sí. La primera temporada, estrenada en Gran Bretaña antes que en España, consta de doce capítulos de menos de una hora cada uno. En ellos se narran una serie de acontecimientos basado en el convulso período del final de la República; en este caso, desde la rendición del caudillo galo Vercingetórix tras el sitio de Alesia, con el consiguiente final de la Guerra de las Galias (lo que se plasma en el primer capítulo) hasta la muerte de Cayo Julio César en los idus de marzo del 44 a.C. El conflicto con Pompeyo ocupa también buena parte de la línea argumental.

Sin embargo, no se trata de una pretendida muestra de la vida de César a modo de serie, sino que por la pantalla desfilan muchos otros personajes que comparten protagonista con el mencionado patricio. Desde la familia y amigos de César (como su sobrina Atia o su amante Servilia) hasta aquéllos que terminan por declararle abiertamente su hostilidad (tales como Pompeyo o Catón). Asistimos de esta manera a toda una lucha de poderes en un República ya moribunda, en la que se entrelazan referencias a momentos históricos -como la batalla de Farsalia- y otras escenas ficticias.

En paralelo, aunque con ocasionales puntos comunes, se desarrolla la historia de dos personajes pertenecientes al pueblo: Lucio Voreno y Tito Pullo. Se ha afirmado que los guionistas tomaron los nombres de textos antiguos y les dieron una identidad más o menos coherente con lo escrito, pero no hay duda de que su historia, familia y andanzas son ficticias. Sin embargo, en gran medida gracias a los dos caracteres y a la acción que en torno a ellos se desarrolla, es posible mostrar una Roma menos mármorea y reluciente, plasmando la sordidez y suciedad de los barrios populares, con altas ínsulas y callejuelas sinuosas.


Por otra parte, la segunda temporada es una mera continuación de la primera, aunque el número de capítulos, diez, parece excesivamente pequeño dada la cantidad de años y acontecimientos reflejados. Se inicia con lo sucedido después del asesinato de César y concluye con la subida al poder de Octavio Augusto (con lo que en los poco episodios asistimos a los conflictos entre los partidarios de César y sus detractores por el poder, la creación del segundo triunvirato, los conflictos de Octavio y Marco Antonio, el romance de éste con Cleopatra y su trágico final,...).


"Roma" ha recibido abundantes halagos -por supuesto, también alguna crítica-, en especial por su intento de recreación del ambiente de la época, bastante preciso en general, aunque con algún detalle polémico sobre el que se ha debatido ampliamente.
Llama la atención, por ejemplo, el vestuario de los personajes, elaborado y muy hermoso a la vista.
Del mismo modo, sorprende la creación de un modelo de villa romana profusamente adornada o los inmuebles de un barrio como la Subura (al margen de lo curioso de ambos decorados, compararlos invita a reflexión). La recreación del foro, los campamentos romanos, el Senado, etc., es digna de examinarse. Por otra parte, la serie ha sido calificada de violenta y considerablemente explícita. Esto no parece haberle perjudicado en exceso, a juzgar por la audiencia que, para tratarse de una producción histórica (así estamos, que Gran Hermano tiene a parte de la población encadenada al televisor mientras el buen cine, las series de calidad y, ya más, los instructivos documentales ven mermado su número de espectadores de un modo alarmante), ha sido muy considerable.

En caso de que no la hayan visto, y aunque ya no me parece necesario después de lo escrito, se la recomiendo efusivamente. Para terminar, les dejo los enlaces al sitio web que le ha dedicado Cuatro (donde pueden encontrar el resumen del argumento de cada capítulo, que no me he parado a incluir por considerar el artículo un breve esbozo) y a las páginas oficiales en inglés (en la cuales, además de imágenes y resúmenes, aparecen apuntes históricos acerca de la producción bastante interesantes).

Sitio oficial en Cuatro

Sitio oficial de la HBO

Sitio oficial de la BBC

(I) Ciarán Hinds interpreta a Cayo Julio César, que en esta escena del capítulo 10 (Victoria) de la primera temporada, saluda al pueblo durante su triunfo.
(II) Kevin McKidd y Ray Stevenson en los papeles de, respectivamente, Lucio Voreno y Tito Pullo (episodio 3, Una lechuza en un arbusto espinoso, de la primera temporada).
(III) Tobias Mencies como Marco Bruto (escena del primer capítulo de la segunda temporada, Pasar página).
(IV) Linsday Marshal da vida a Cleopatra (imagen del último episodio de la segunda temporada, Sobre tu padre).
(V) Ambiente de la ciudad de Roma en una secuencia del sexto episodio, Egeria, de la primera temporada.

6 comentarios:

Francesc Sánchez (Cicero) dijo...

Bueno, no soy un gran partidario de esta serie. Jamás he pretendido que una serie televisiva, hecha para el puro entretenimiento, tenga que ajustarse a la realidad histórica, pero esta serie, si bien con su enorme presupuesto recrea relativamente bien su ambiente -sin embargo Roma jamás fue tan limpia como parece indicar la serie- para mi falsea y superficializa a sus personajes. Es mucho más profunda y seria -con sus defectos- la inigualable "Yo Claudio" que Roma. Quizás no deja de ser un producto de la época que nos ha tocado vivir.

Isabel Romana dijo...

Has hecho una reseña muy interesante sobre la serie. A mí me ocurre lo que a francesc sánchez (cicero), que los personajes resultan superficiales y, en algunos casos, tan manipulados para añadirle todo el picante que el publico pueda reclamar, que se pasan tres estaciones. No creo que esta serie ayude al público en general a comprender esa época, ni a sus personajes, ni lo que estaba en juego. Personalmente, me parecen más interesantes los personajes ficticios que los históricos. Aunque, desde luego, la idea de los celos era rarísima - por no decir que no existía - así que esa historia entre puglio y su esposa resulta casi fantástica.
Besitos, guapa.

M@riel dijo...

Desde luego, "Yo Claudio", tanto en la novela original como en la serie producto de la misma ha dejado el listón muy alto. Coincido con ambos en el punto de la falta de profundización en la psique y carácter de los personajes, así como en que resulta evidente que se ha tratado de conseguir una serie comercial (lo que tampoco deja de ser habitual). Sin embargo, en vista del panorama de series y miniseries sobre el mundo clásico de los últimos años -como "Imperio" o "Hércules", la serie "Roma" sobresale, aunque tan solo sea por su grado de recreación. A mí me ha agradado, desde la simple búsqueda de entretenimiento con un punto histórico, pero, por supuesto, resulta evidente que no se trata de un libro de historia -o un documental, en su defecto-, aunque resulta atractiva para el gran público. Al menos, llego a tener la esperanza de que su visionado mueva a alguien a informarse acerca de la historia de Roma y conozca más datos sobre esta cultura. Un saludo a ambos y gracias por la visita.

Jaume dijo...

Yo también prefiero "Yo Caludio" (serie y novela). "Roma" es buena, recrea muy bien el ambiente y nos explica la historia de finales de la República de una forma amena y entretenida (la serie tiene un contenido didáctico, esto es indiscutible).

Si bien es cierto que lo más criticable sean los personajes históricos: César parece un mafioso italiano, Cicerón un cobarde traidor, Marco Antonio un orangután, Cleopatra está como un tren (recientes investigaciones numismáticas demuestran que de belleza física, poca)etcétera.

De todos es muy recomendable. Y buen artículo, por cierto :D

M@riel dijo...

Buena observación, la realizada con respecto a Cleopatra. Precisamente he estado leyendo acerca de lo que comentas, Jaume. A lo mejor acabo escribiendo un artículo sobre ello... Un saludo.

Kimit dijo...

Es cierto (aunque yo no estaba ahí!) que Cleopatra no era especialmente bella, pero la serie creo que lo trata bastante bien, la actriz que hace de Cleopatra tampoco es precisamente el canon occidental de belleza pero en cambio si que queda patente su inteligencia y el poder que ejerce sobre los hombres. Por cierto, buena reseña!