martes, 28 de abril de 2009

La novela histórica e ideológica

[Ante todo, debo pedir disculpas mis lectores por la ausencia de artículos en las últimas tres semanas; estoy segura de que a partir de ahora podré recuperar el ritmo de publicación].

Revisando ayer mi pequeña biblioteca, me encontré con una serie de novelas que me han llevado a escribir hoy este post. Se trata de novelas de temática histórica, ambientadas en la antigua Roma, pero que tienen la peculiaridad de mostrar, además, una determinada ideología, de un modo más o menos claro. Bien es cierto que ningún autor está a salvo de dejar huella en aquello que escribe de sus ideas y pensamientos, pues escribir es, como se suele decir, hacer cantar al alma; es, al fin y al cabo, un modo de expresarse, de mostrar la propia voz. Sin embargo, no todas las novelas históricas reflejan como éstas una determinada ideología, lo que las hace realmente interesantes, siempre y cuando el lector tenga conciencia de que no se trata de un libro ni mucho menos imparcial y posea una serie de conocimientos acerca de la época en cuestión, para detectar detalles que quizá no se correspondan al cien por cien con la realidad. Esto se complica cuando hablamos de una "realidad" que tuvo lugar hace casi dos mil años, y de la cual nos han llegado una serie de vestigios, pero ni mucho menos todos los datos.

La novela histórica ideológica no es ni mejor ni peor que una novela que pretende presentarse como menos parcial. Ambos tipos de libro resultan realmente interesantes siempre y cuando permanezcan en sus géneros y el lector sepa diferenciar. No debemos, pues, despreciar la novela ideológica de buenas a primeras, sino el uso que se pueda hacer de la misma. Por ejemplo, si empleásemos una novela con una ideología ultracatólica o una completamente contraria a la religión cristiana para ilustrar el nacimiento de esta religión en una clase de historia. En ambos casos, posiblemente se disfrazaría una realidad histórica para expresar una determinada idea político-religiosa. Aquel que tratase de analizar un acontecimiento de esta manera, adquiría una visión por completo parcial.

En este artículo me referiré a las novelas históricas de ideología cristiana, en especial a una serie de libros que se escribieron hace casi un siglo y en los cuales la moral cristiana y el pensamiento cristiano son opuestos por el autor al paganismo y el modo de vivir, en algunos momentos condenado por el escritor. Se cae a menudo en un excesivo ensalce de algunos personajes cristianos y de su papel en la historia, frente a una condena total de otros caracteres paganos, a menudo suprimiendo o tergiversando detalles históricos. La figura de Jesucristo no aparece demasiado, siendo un tema central el nacimiento de las primeras comunidades cristianas y de la Iglesia. Tal tema tiene abundantes lagunas históricas, que en estas novelas rellena con frecuencia el mito.

Les dejo un par de títulos que posiblemente conocerán, acompañados de un resumen del argumento:

Ben-Hur. Ambientada en la Palestina de tiempos de Jesús. Protagonizada por Ben-Hur, muchacho noble judío acusado injustamente de tratar de asesinar al procurador romano y condenado a galeras. Salvado tras tres años de esclavitud por un oficial, vive una serie de aventuras (entre las que destaquemos su fase como auriga), se reencuentra con su madre y su hermana y, cada vez más imbuido por la naciente religión cristiana, presencia la muerte de Cristo en la cruz.



Quo vadis? ( que en español significa ¿Adónde vas?). Ambientada en la Roma de Nerón, que es pintado como un sátiro con tintes de Anticristo. El protagonista es Marco Vinicio, un soldado romano (sobrino nada más y nada menos que de Petronio, el autor del Satiricón) que sufre toda una transformación espiritual al enamorarse de una joven cristiana, Ligia. Se trata el tema del incendio de Roma y posteriores persecuciones de los cristianos, con notable influencia de algunos autores clásicos (como Suetonio) y de la ética del autor, al cual condiciona también su pensamiento político.

En mi siguiente post, escribiré acerca de la novela de ideología política izquierdista ambientada en Roma.

3 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Seguiré de cerca el siguiente post, me interesa conocer cuáles son esas novelas escritas con tendencia izquierdista... En cualquier caso, tengo claro que cada uno de nosotros dejamos ver algo de nuestra ideología al escribir: la elección de los temas, el enfoque, en fin, mil cosas. Por mi parte, te diré que pienso que ante determinadas situaciones es un crimen mantenerse imparcial. Besitos, me alegro de que vuelvas a postear.

Irene Adler dijo...

Toda Historia es Historia Contemporánea.....vemos el pasado con los ojos de nuestra época y con nuestras filias y fobias.

M@riel dijo...

Hola, Isabel:
En efecto es un verdadero crimen mantenerse imparcial; el ser humano es, al fin y al cabo, parcial por naturaleza. El grado de parcialidad es otra cuestión. Un beso.

Hola, Irene:
Ciertmente, es muy complicado mirar al pasado de un modo objetivo, e incluso hacer lo propio con el presente. Besos.