sábado, 13 de junio de 2009

El Panteón

Muchas personas, cuando se refieren a los monumentos de la Roma antigua, enuncian como favoritos el Coliseo, el Foro, los distintos arcos de triunfo... pero yo siempre he tenido un indiscutible edificio como predilecto: el Panteón.


La palabra "panteón" procede de dos términos griegos: "pan" (que alude al "todo) y "theos" (que alude a la divinidad, a los "dioses"). En consecuencia, el Panteón es un templo dedicado a todos los dioses, aunque en la actualidad se haya convertido en una iglesia cristiana.


Debido a la inscripción que aparece en el friso, se pensó durante muchos años que se trataba de un templo erigido por Vipsanio Agripa, en el s.I a.C., de ahí la frecuente denominación de "Panteón de Agripa". Mas posteriores investigaciones demostraron que el actual edificio, aún ubicado en el lugar donde se hallaba la construcción de Agripa, fue en realidad erigido por orden del emperador Adriano. Sin embargo, se trató más bien de un reconstrucción y, según algunos historiadores, el edificio original era semejante al que conservamos hoy.


El Panteón es un lugar verdaderamente mágico. Se erige grande, imponente, en medio de algunas calles por las que es todo un placer pasear. Si visitan Roma, no pierdan la oportunidad de tomar algo en las cafeterías que hay cerca... es fabuloso hacerlo mientras se contempla esta increíble obra. Si la visión desde el exterior es ya impresionante, una vez se entra en él, resulta ya casi imposible de describir. Uno tiene la sensación de estar introduciéndose en un lugar sagrado, ciertamente y, aunque actualmente sea un templo cristiano, lo cierto es que esto no se hace notar demasiado. No es como la Basílica de San Pedro, con ese aire religioso cristiano tan marcado. En el Panteón, la verdadera religión parece ser la de la perfección arquitectónica y la hermosura de esa gran obra realizada por el hombre que contribuye a convertir en inmortal una cultura. Pues ya Michelangelo Buonarotti se refería al Panteón diciendo que poseía "un diseño angélico y no humano".

(Todas las imágenes muestran, en efecto, el Panteón).

3 comentarios:

Isabel Romana dijo...

¡Cuanta razón tenía Miguel Ángel! Coincido contigo en las preferencias: para mí el Panteón es el monumento por excelencia de Roma, el favorito, al que tengo que volver una y otra vez cuando voy allá y del que más me duele despedirme. Efectivamente, el emperador Adriano lo restauró o lo reconstruyó pero como era un alma delicada, en lugar de atribuírselo directamente - lo que quizá hubiera sido justo - volvió a poner en el frontón de quién había sido la autoría inicial. Todo un caballero. A él le sobraban glorias como para quitárselas a otro, menos a un gran hombre como Agripa. Besitos, guapa.

El llano Galvín dijo...

Desde luego que es un edificio soberbio, aunque a mí lo que todavía me deja boquiabierto es que en otros momentos no se haya sabido ver ¿Como es posible que en el siglo XVI se retirase su cubierta de bronce para fabricar cañones o quien en su sano juicio se planteó derribar la columnata del Templo de Antonino y Faustina?
Aunque hoy también se hacen auténticas barbaridades y parece que nadie dice nada.
Un beso!!

Fujur dijo...

Sin lugar a dudas... arquitectonicamente el monumento más "perfecto" del mundo grecoromano... sin embargo, admitiendo que el "imperio Romano", cuanto menos, llegó hasta Justiniano, para mí mi favorito es Santa Sofía. Estoy enamorado de ella... qué se va a hacer!