Robert se sintió fascinado desde su juventud por el Mundo Clásico, y el recuerdo que de éste pervivía. De hecho, se le considera como el gran introductor de la pintura de ruinas en Francia. En muchos de sus cuadros, refleja esta pasión por el mundo antiguo, así como también por algunas obras arquitectónicas de su época.
La obra en cuestión que hoy les presento refleja el Coliseo, mas no en su momento de esplendor, como estamos acostumbrados a verlo en representaciones, sino en la época en que fue objeto de expolios, reutilizándose parte del material de construcción del mismo. Algo que, preciso es mencionarlo, sucedió con muchos otros grandes monumentos.


1 amantes del mundo romano han opinado...:
Precioso cuadro, sobrecogedor. Muchos artistas sabian (y saben) otorgar a las ruinas un aire de melancolia extraordinario, que te llega muy hondo. En cuanto al expolio, el del Coliseo se detuvo porque un Papa decidio consagrarlo, de lo contrario no hubiera quedado nada de el. Besos.
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