jueves, 28 de mayo de 2009

Un poco de color

En la recreación de la que hablaba en mi artículo anterior, faltaba exactitud en un punto, que hábilmente señalaron varios de los bloggers que dejaron sus comentarios. Se trata de la coloración de edificios y estatuas; esa blanquísima pureza marmórea que no se corresponde con los histórico. Este fallo es muy frecuente y, de hecho, se muestra en casi todas las superproducciones acerca de la antigua Roma, especialmente en el peplum de los años cincuenta y setenta.

Al fijarme en ello, he recordado una imagen muy curiosa que tenía guardada y que me parece interesante compartir hoy (pues con la estatuas sucede algo parecido a con los edificios). Se trata de una recreación de lo que pudo ser una famosa escultura del emperador de Augusto cuando, en lugar de mostrar el mármol desnudo (estado en el que se encuentra actualmente), se hallaba cubierta por una capa de pintura, revelándose como una bella estatua policromada. Evidentemente, es una recreación basada en conjeturas y suposiciones... no podemos asegurar que la escultura policromada fuese exactamente así.


Nota: En algunas de las láminas del genial ensayo El mundo clásico (Robin Lane Fox), pueden encontrarse otras recreaciones de esculturas policromadas.

lunes, 25 de mayo de 2009

Un paseo por la Roma antigua

No, por desgracia, mi artículo no tendrá como tema el descubrimiento de un artilugio para viajar en el tiempo equiparable al ingenio de H. G. Wells (La máquina del tiempo) o a los futuristas sistemas del señor J. J. Benítez (Caballo de Troya). En efecto, no nos es posible regresar a la antigua Roma ni vivir en ella, pero la labor de recreación, a nivel informático, que los especialistas realizan actualmente es apabullante. Por ello, aunque no podamos caminar literalmente por las calles de la antigua capital del mundo, sí podemos recurrir a estas reconstrucciones virtuales de edificios, calles y monumentos. Esto es una clara muestra de la infinita utilidad que las nuevas tecnologías tienen en campos muy diversos.

Me gustaría dedicar el post al proyecto Roma reborn, que ya lleva varios años de andadura, por parte de la Universidad de Virginia. El proyecto se resume con facilidad: se trata de un intento de reconstruir informáticamente edificios y lugares claves, como el Foro o el Coliseo. Les dejo un enlace a la página web y unas imágenes del proyecto, cumpliendo con esa sabia y popular sentencia que nos dice que "una imagen vale más que mil palabras".




domingo, 17 de mayo de 2009

Premio Centauro de Oro

Iniciaré el artículo copiando el post que esta mañana ha aparecido en la plataforma de clásicas Chiron.

"Al celebrarse el día de Internet (17 de mayo), Chiron concede el Centauro de Oro a aquellos blogs de temática clásica, mantenidos por alumnos, que constituyen un ejemplo a seguir y un estímulo para fomentar el amor por el mundo grecorromano.

En esta tercera convocatoria, el Centauro de Oro ha correspondido a:

- M@riel, por sus dos blogs relativos a Grecia (Tras las huellas de los dioses) y a Roma (Hijos de Marte). El valioso contenido de ambos blogs se ve acrecentado si tenemos en cuenta que su autora, que vive en Galicia, es una alumna de tercer curso de la ESO.

- Y al blog Aracne fila i fila, del IES Cristòfol Ferrer, de Premià de Mar. Se trata de un blog de aula, donde publican sus trabajos los alumnos de latín, griego y Cultura Clásica, desde 3º de la ESO hasta 2º de bachillerato.

Desde Chiron queremos felicitar sinceramente a M@riel y a los autores de Aracne fila i fila (con su profesora Margalida Capellà a la cabeza) a la vez que les animamos a seguir con su labor, y deseamos que cunda el ejemplo entre los estudiantes que tienen verdadera estima por el mundo clásico. No es otra la razón de la existencia de los Centauros de Oro".

Como ya han podido leer, me ha sido otorgado el Centauro de Oro del año 2009, galardón que distingue a blogs de temática clásica llevados por alumnos. He de decir que me siento muy emocionada y satisfecha; conocía el premio, pero jamás se me hubiese pasado por la cabeza que mis blogs fuesen merecedores de él.

Mi más sincera enhorabuena a l@s otr@s ganador@s del premio; les felicito con toda sinceridad desde aquí. Recomiendo a mis lectores, del mismo modo, que visiten este otro blog premiado, Aracne fila i fila.

Un blog, como ya he escrito en alguna ocasión, no es cosa de una sola persona, sino que propicia un diálogo y una comunicación. En este sentido, escribir en Hijos de Marte y en Tras las Huellas de los Dioses no sería lo mismo de no ser los posts leídos por otros bloggers o usuarios anónimos, que a menudo dejan su opinión en forma de comentarios. He de estar muy agradecida a tod@s ell@s. Además, debo dar también las gracias a aquellas profesoras que en su día me animaron a continuar con mi blog y que contribuyeron con su granito de arena a que fuese un poco más conocido. No voy a enumerar una a una todas las personas que se merecen un agradecimiento, porque sería una labor ardua, digna de la paciencia de alguna divinidad, y porque, con toda posibilidad, olvidaría algún nombre en la lista, con lo despistada que soy. Por ello, a todo aquel que me lea: gracias.

Un cordial saludo.

martes, 12 de mayo de 2009

Un año ya

El artículo de hoy no estará dedicado a ningún tema en concreto de la antigüedad romana; ni dioses, ni personas, ni monumentos, ni lugares, ni costumbres, ni esos textos que aún hoy nos emocionan. Permítanme que este post tenga una temática algo diferente, relacionada con otro aspecto del blog.

Tal día como hoy, hace exactamente un año, empecé a escribir en Hijos de Marte. Llevaba meses con la ilusión de crear un blog donde compartir mi amor por la cultura romana y, cuando inicié este proyecto, realmente no tenía esperanzas de llegar a ninguna parte. Es más, estaba segura de que me cansaría y desistiría al cabo de un par de meses.

Mas no ha sido así. He continuado mi andadura por estos mundos de la Blogosfera, publicando artículos con mayor o menor frecuencia en función de las circunstancias. Estoy segura de que no hubiese proseguido con el proyecto de no haber sentido que mis posts eran leídos por otros bloggers y de no haber recibido los siempre bienvenidos comentarios. Por ello, quiero darles las gracias, a todos los que han leído mis entradas, hayan dejado comentario o no.


Les anuncio, por otra parte, que no tengo ninguna intención de dejar de escribir -ni en este blog ni en ninguno de los otros dos. Me parece un excelente medio para expresarse y compartir conocimientos, pues la escritura en un blog suele complementarse con la lectura de otros. Por ello auguro, sin necesidad de adivino romano y sacrificio, y espero que el año que viene, por estas fechas, aparezca en Hijos de Marte un nuevo posts con el título de Dos años ya.

¡Un saludo y muchas gracias por sus visitas, lecturas, comentarios, sugerencias!

(I) La imagen es una parte del Ara Pacis Augustae, un recuerdo de mi viaje a Roma hace un par de años y medio.

jueves, 7 de mayo de 2009

La novela histórica e ideológica (II)

Escribo, al fin, la segunda parte de este artículo acerca de la novela histórica e ideológica. En mi anterior post, que pueden consultar aquí, realizaba una pequeña introducción al tema a tratar y elaboraba una pequeña semblanza de tres novelas de ideología católica -calificables casi de ultra católicas-, anunciando que en este nuevo post escribiría acerca de novelas con un trasfondo izquierdista.

A la hora de elegir un buen ejemplo que ilustrase tal tipo de novela ideológica, me decidí finalmente por una obra bastante conocida: Espartaco, de Arthur Koestler. Sin embargo, les prevengo: no se trata de la novela de Howard Fast, considerablemente mñas célebre y en base a la cual se llevó a cabo una película homónima (aquella diriga por Stanley Kubrick en el 1960). La novela de Fast merece prácticamente una mención aparte, por su interpretación de la figura de Espartaco que, gracias en buena parte al cine, ha calado en nuestra sociedad. Además, dentro de la obra de este novelista comprometido con las masas, es uno de los libros más importantes e interesantes a la hora de llevar a cabo un análisis.

Sin embargo, este post estará dedicado a la otra novela, la de Arthur Koestler. Aunque pertenece al género histórico, es imposible no establecer un paralelismo entre las acciones que el autor narra y los acontecimientos sociopolíticos que le tocó vivir. Aún más fascinante resulta asomarse a la ideología de Koestler y a su modo de plasmarla.

Koestler nació en el año 1905 y fue testigo de movimientos políticos esenciales en la historia del siglo XX; estuvo en España durante la Guerra Civil y, tras afiliarse a un partido de índole comunista, viajó a la Unión Soviética. En Espartaco aparecen algunas de estas ideas de tipo comunista y, lo que me parece igualmente interesante, el sentimiento del autor hacia estas mismas ideas. Koestler pareció sentirse decepcionado ante el modo en el que funcionaba ese sistema político; quizá hubiese esperado una perfección de gobierno imposible para una sociedad humana o quizá hubiese puesto demasiadas esperanzas en una serie de cosas que luego resultaron no ser como él había imaginado.


Sea como fuere, la cuestión es que este mismo sentimiento aparece en la novela: la del utópico y fraternal estado que traerá una alegría y un gobierno definitivo a los hombres, liberados de las tiranías humanas y de las tiranías del dinero y la propiedad privada, en una suerte de ordenada anarquía que acaba por convertirse en una nueva dictadura. Persiste, pues, el desencanto en base a la interpretación que el autor realiza del momento en el que vive. Así, moviéndonos ya en el terreno argumental, aparece la Ciudad del Sol, urbe fundada de forma revolucionaria por los esclavos que se han rebelado contra Roma y que, por desgracia, termina fracasando, no sólo por la presión externa, sino por un debilitamiento del sistema político interno.

Con todo, las referencias a filosofías sociales, políticas y económicas de Koestler son muy interesantes; el escritor, más que novelista, se eleva a la categoría de observador y pensador constructor de una fábula histórica. Su extraordinaria figura y la evolución de su pensamiento es a lo largo de su obra es otro gran detalle a tener en cuenta.

(I) Imagen de Arthur Koestler.

domingo, 3 de mayo de 2009

Floralia

[Tomen este artículo como intermedio antes de la publicación de la segunda parte de La novela ideológica e histórica]

En la antigua Roma, se celebraba entre el 27 de abril y el 3 de mayo (es decir, tal día como hoy), una festividad anunciada con el ya hermoso y sugerente nombre de Floralia. Se trata de una celebración sumamente alegre, en la que lo social y lo religioso, como suele suceder, confluyen en un mismo punto. Y es que las Floralia nacieron y se celebraron en honor a la diosa Flora, divinidad vinculada con la naturaleza y el renacer de la vida en la primavera. Esta idea puede relacionarse con otras fiestas religiosas de muchas otras culturas.


En el ámbito religioso, se ofrendaban a Flora alimentos simbólicos como la leche y la miel, y se llevaban a cabo las oportunas ceremonias. Los romanos solían vestir estos días con colores alegres, que casaban a la perfección con el ambiente festivo y las flores que se empleaban para decorar algunos lugares. Esta festividad era importante también para las prostitutas, que adoptaron las Floralia casi como fiesta propia.

Les recomiendo la lectura complementaria del post en honor de las Floralia escrito por Isabel Romana en sus blog Mujeres de Roma.

(I) Flora y Céfiro vistos por el pintor Willian Adolphe Bouguereau.