martes, 30 de junio de 2009

Patrimonio de la Humanidad

En Galicia estamos de celebración, aunque el hecho de que la Torre de Hércules, el faro más antiguo en funcionamiento, haya sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO el pasado fin de semana, es un acontecimiento que creo debería importar a aquellas personas interesadas en las clásicas. Y no solo a ellas, sino a todo aquel que considere importante conocer su pasado y conservar el legado de quienes vivieron antes.

Hace un tiempo escribí sobre la Torre de Hércules, de modo que si quieren leer sobre este monumento, no tienen más que visitar este enlace. Desde este blog, desearía contribuir a difundir la noticia de este nombramiento y, por supuesto, invitarles a visitar tan hermosa construcción. No sólo por el edificio en sí, sino por los siglos y la historia que consigo trae.



Para más información acerca de esta noticia, pueden visitar la web del periódico El Mundo.

sábado, 13 de junio de 2009

El Panteón

Muchas personas, cuando se refieren a los monumentos de la Roma antigua, enuncian como favoritos el Coliseo, el Foro, los distintos arcos de triunfo... pero yo siempre he tenido un indiscutible edificio como predilecto: el Panteón.


La palabra "panteón" procede de dos términos griegos: "pan" (que alude al "todo) y "theos" (que alude a la divinidad, a los "dioses"). En consecuencia, el Panteón es un templo dedicado a todos los dioses, aunque en la actualidad se haya convertido en una iglesia cristiana.


Debido a la inscripción que aparece en el friso, se pensó durante muchos años que se trataba de un templo erigido por Vipsanio Agripa, en el s.I a.C., de ahí la frecuente denominación de "Panteón de Agripa". Mas posteriores investigaciones demostraron que el actual edificio, aún ubicado en el lugar donde se hallaba la construcción de Agripa, fue en realidad erigido por orden del emperador Adriano. Sin embargo, se trató más bien de un reconstrucción y, según algunos historiadores, el edificio original era semejante al que conservamos hoy.


El Panteón es un lugar verdaderamente mágico. Se erige grande, imponente, en medio de algunas calles por las que es todo un placer pasear. Si visitan Roma, no pierdan la oportunidad de tomar algo en las cafeterías que hay cerca... es fabuloso hacerlo mientras se contempla esta increíble obra. Si la visión desde el exterior es ya impresionante, una vez se entra en él, resulta ya casi imposible de describir. Uno tiene la sensación de estar introduciéndose en un lugar sagrado, ciertamente y, aunque actualmente sea un templo cristiano, lo cierto es que esto no se hace notar demasiado. No es como la Basílica de San Pedro, con ese aire religioso cristiano tan marcado. En el Panteón, la verdadera religión parece ser la de la perfección arquitectónica y la hermosura de esa gran obra realizada por el hombre que contribuye a convertir en inmortal una cultura. Pues ya Michelangelo Buonarotti se refería al Panteón diciendo que poseía "un diseño angélico y no humano".

(Todas las imágenes muestran, en efecto, el Panteón).

viernes, 5 de junio de 2009

Canción a las ruinas de Itálica

Hoy he rememorado un fragmento de la poesía de Rodrigo Caro que me gusta especialmente; estos versos muestran las nostalgia del poeta al evocar la civilización romana a través de sus monumentos y lo que estos representan. Hace un repaso a algunos personajes y lugares importantes de la Hispania Romana, en concreto a la zona de la ciudad de la Itálica -a la sazón él era un poeta sevillano-. Me gusta especialmente este tono nostálgico, este lamento por Itálica en ruinas -esa Itálica que en el poema se muestra casi como símbolo de una civilización, de un pasado clásico-, porque me recuerda a ese sentimiento de tristeza que a veces experimento al contemplar unas ruinas, esta tristeza porque no tengo ocasión de contemplar el edificio tal como era en el pasado, entretejida con un sentimiento de sobrecogimiento al observar los vestigios de semejante grandeza. Otra cuestión que también debe tenerse en cuenta es ese interlocutor ficticio presente en el poema, Fabio, y que rememora la estructura de numerosos textos clásicos.


Adjunto ahora dos fragmentos del poema, pues no me parece procedente copiarlo completo. Si desean leerlo entero; simplemente hagan click aquí.

"Estos, Fabio, ¡ay dolor!, que ves ahora
campos de soledad, mustio collado,
fueron un tiempo Itálica famosa.
Aquí de Cipión la vencedora
colonia fue; por tierra derribado
yace el temido honor de la espantosa
muralla, y lastimosa
reliquia es solamente
de su invencible gente.
Sólo quedan memorias funerales
donde erraron ya sombras de alto ejemplo
este llano fue plaza, allí fue templo;
de todo apenas quedan las señales.
Del gimnasio y las termas regaladas
leves vuelas cenizas desdichadas;
las torres que desprecio al aire fueron
a su gran pesadumbre se rindieron.
Este despedazado anfiteatro,
impío honor de los dioses, cuya afrenta
publica el amarillo jaramago,
ya reducido a trágico teatro,
¡oh fábula del tiempo, representa
cuánta fue su grandeza y es su estrago!"

"Mas ¿para qué la mente se derrama
en buscar al dolor nuevo argumento?
Basta ejemplo menor, basta el presente,
que aún se ve el humo aquí, se ve la llama,
aun se oyen llantos hoy, hoy ronco acento;
tal genio o religión fuerza la mente
de la vecina gente,
que refiere admirada
que en la noche callada
una voz triste se oye que llorando,
«Cayó Itálica», dice, y lastimosa,
eco reclama «Itálica» en la hojosa
selva que se le opone, resonando
«Itálica», y el claro nombre oído
de Itálica, renuevan el gemido
mil sombras nobles de su gran ruina:
¡tanto aún la plebe a sentimiento inclina!"

Nota final: Rodrigo Caro escribió algunos versos más con temas clásicos, incluso de mitología, a los que supongo que acabaré por referirme en alguno de mis blogs.

(I) Las ruinas de la Itálica, como no podría ser de otra manera.