martes, 19 de enero de 2010

Otra manera de asomarse al latín

No es habitual que me haga eco en este blog de cuestiones de tipo educativo, o especialmente orientadas hacia este mundo, sino que mis artículos suelen tener que ver con algún tema cultural y a veces caen en la anécdota y la referencia puntual, con criterio muy subjetivo a la hora de elegir las mismas. Hoy, e igualmente con criterio particular, desearía mencionar en esta bitácora de tema romano un interesante material, lúdico y didáctico, al hilo de la hermosa lengua latín.

Es muy frecuente que, de cara a los estudiantes de lenguas como el inglés y el francés, se creen revistas escritas en dicha lengua y adecuadas al nivel, normalmente con temas que resulten de interés. Es posible, por tanto, para un estudiante con nivel B1 o B2 de inglés disfrutar y aprender de otra manera con otra lengua con publicaciones que, aunque no son las herramientas educativas clásicas, si cumplen un importante papel en el aprendizaje de una lengua como medio comunicativo, una lengua para expresarse y comprender aquello que otros expresan.

Sin embargo, cuando pensamos en otras lenguas 'muertas' como el latín o el griego antiguo, comienzan las suspicacias y parece sencillamente impensable una herramienta de aprendizaje como ésta. O al menos lo parecía. Actualmente, y refiriéndome tan sólo al latín -por supuesto, con el griego sucede algo semejante-, existen un sinnúmero de interesantes materiales de todo tipo, desde el audiovisual hasta el escrito, en su mayor parte fácilmente localizables online. Con el Lingua Latina Per Se Illustrata quedaba ya demostrado que existe otra manera de aprender y, bien ligado con esto, se hace precisa la mención de este tipo de herramientas.

Me gustaría reseñar en concreto, aunque pueden conocer otros recursos en este enlace, una serie de revistas de formato muy semejante al de algunas revistas que potencian el aprendizaje de inglés o francés a niveles no excesivamente elevados. Se trata de Adulescens, en un primer nivel, y Iuvens, en un segundo nivel. Orientadas de manera fundamental al público estudiantil, se hallan redactadas de forma íntegra en latín y recogen información de actualidad -mundo del cine, por ejemplo-, así como pequeños reportajes acerca de cuestiones referentes a la cultura romana -los abogados en Roma, por ejemplo-.


Al igual que muchas otras publicaciones -Asterix en latín, ediciones de famosos textos en esta lengua con la primera novela de Harry Potter entre ellos,...- se convierten en una herramienta más no sólo por el beneficio de leer en latín adquiriendo y reforzando estructuras y léxico, sino también por la satisfacción y el estímulo que aporte el ser capaz de ver ese ineludible sentido comunicativo a una lengua más allá del clásico Puella rosas amat de los primeros temas de un libro de latín. Pueden informarse acerca de ambas revistas aquí, aunque recomiendo como descarga el enlace mencionado antes, la sección de recursos.

Y, para acabar el artículo, me gustaría hacer una última referencia a otros proyectos relacionados con el latín que también pueden conocerse en la Red. Los blogs de tema clásico o de tema actual escritos íntegramente en esta lengua son cada día más frecuentes y de gran calidad. Personalmente, siempre he disfrutado mucho de Sententiae Discipulorum y Expositio Internationalis.

lunes, 4 de enero de 2010

Un día en la antigua Roma

No soy especialmente adepta a los libros de historia con impresionante campaña de publicidad que anuncia a bombo y platillo las virtudes de su amenidad y su especial adecuación a toda clase de lectores. Estos intentos de convertir un período antiguo en algo divertido para un determinado tipo de lector suelen tener distintas pegas, como el exceso anecdótico y la carencia en cuanto a descripción y ambientación real del momento, la estereotipación de conceptos, la frivolización de otros y, en definitiva, una serie de rasgos que convierten una obra pretendidamente didáctica y amena en un texto con fragmentos cuestionables y positiva función igualmente cuestionable.

Un día en la antigua Roma, sin embargo, es un interesante libro que recientemente pude localizar -las navideñas compras, ya ven- y que aglutina una serie de rasgos típicos -no siempre tópicos- de la cultura antigua omnipresente en este blog, tratados sin ceder al mito, con seriedad y objetividad, mas también una pretendida intención de convertir el texto en un escrito ameno. Aprender divirtiéndose, aprender en medio de curiosidades y, lo que es más importante, ser capaz de respirar aunque tan sólo sea una millonésima parte del ambiente que debía respirarse en una antigua ciudad romana. Estamos, por tanto, ante una obra que, sin grandísimas ambiciones, cumple su función por tres frentes diferenciados: el rigor histórico, la intención lúdica y la correcta ambientación.

Se estructura en una serie de capítulos identificados con los distintos momentos del día, narrando en ellos lo que un romano -ocasionales distinciones entre clases sociales y momentos- haría en ellos, desde el trabajo hasta el ocio. Evidentemente, no se hace un recorrido completo por el contexto sociocultural desde el siglo octavo antes de Cristo hacia el siglo quinto después de Cristo, sino que se toma como referencia el año 115, cúspide y al mismo tiempo decadencia del Alto Imperio.


Interesante tanto para quienes se han sumergido en los escritos acerca de la antigua Roma como para quienes nunca han decidido interesarse verdaderamente por dicha cultura, dicho libro resulta una lectura agradable para el momento en que se goce de un cierto tiempo libre y se desee disfrutar imaginando cómo habría sido, en efecto, un día en la antigua Roma.

Título: Un día en la antigua Roma
Autor: Alberto Ángela
Editorial: La esfera de los libros
Colección: Historia Divulgativa
Número de páginas: 384
Precio aproximado: 22 euros

Nota final: Presten atención a las imágenes de la portada si tienen ocasión de ver el libro en alguna tienda; son unas recreaciones infográficas muy interesantes.